viernes, 16 de julio de 2010

Historia

Parece que fue ayer, cuando un nutrido grupo de jóvenes hermanos eran convocados, por su afición a la música cofrade, al reto de algún día verse acompañando a su Cristo en la madrugá del Viernes Santo.

Esto ocurría allá por el mes de Mayo de 1980, cuando bajo la tutela de D. Vicente Acosta y el apoyo de su Junta de Gobierno, se vieron realizados los sueños de estos jóvenes hermanos. La iniciativa de D. Juan Antonio Fernández Rojas, contó desde el principio, con el apoyo de numerosos hermanos, a los cuales desde aquí agradecemos que contribuyeran a que fuera posible convertir un sueño en realidad.

La persona elegida para acometer este difícil proyecto, como director de la banda, fue D. Manuel García Pérez. Decimos difícil proyecto porque ningún integrante tenía conocimientos musicales y tampoco habían tocado ningún instrumento musical. Con su esfuerzo y dedicación consiguió el objetivo marcado y en esa primera madrugá, la banda dio muestras de no desmerecer el apoyo y la fe depositada en ella.

El estilo escogido fue el de Agrupación Musical, tan de moda por aquel entonces. La referencia histórica del estilo adoptado, procedía de la extinta banda de la Guardia Civil, pero el espejo en el que nos miramos, por su frescura en las composiciones y atrevimiento en ejecutar nuevos ritmos, fue en la Agrupación Musical Sta. Mª Magdalena del Arahal, siendo el estilo que predominaba en esas fechas y el último que acompañase a nuestro Cristo en la madrugá de 1980, con la agrupación Musical de Villalba del Alcor.

Nuestra primera madrugá, inolvidable, el nerviosismo se juntaba con la impaciencia de ver que el tiempo no corría a la misma velocidad que nuestros corazones. Tan importantísima cita fue en el antiguo mercado de abasto del Altozano. A la una y media de la mañana, la voz de D. Manuel García se hizo sentir rotunda y firme, “a formar la banda”. Las caras de alegría de componentes y acompañantes se entremezclaban con las lágrimas de los mismos, se iniciaba el fin de un año de esfuerzo, comenzando el rezo de la banda, con sus cornetas y tambores, detrás de su Cristo. Sonó la batería de tambores y el desfile orgulloso de la banda comenzó. Al llegar a la calle Pureza se hizo un clamor y los allí reunidos aplaudieron el paso de la que en adelante sería su banda para el resto de las madrugás.

Salió la Cruz de Guía y hasta no ver los ciriales, la formación era una sinfonía de latidos de corazones impacientes. Salió la delantera del paso, el centurión a caballo y tras él, nuestro Cristo……, suena la marcha real y después se inicia, marcha tras marcha, el rosario de oraciones que durante toda la madrugá dedicamos a nuestro Cristo, a Nuestra Madre, a San Juan, a Nuestros Hermanos, a Triana, a Sevilla y a todos los Cofrades, siendo esta dedicación desde lo mas profundo de nuestros corazones.

Terminada nuestra estación de penitencia, se podían ver las caras de satisfacción del deber cumplido, las lágrimas de los sentimientos reprimidos durante las horas de recorrido y la decisión de volver a rezar con nuestros instrumentos en las madrugás venideras.

Una vez finalizada la procesión del Corpus de 1.981, deja la dirección de la banda D. Manuel García Pérez, haciéndose cargo de la misma D. Francisco Flores Jaime y D. Miguel Barco Ruiz, los cuales se encargaron de definir el estilo musical que llevaría la banda a partir de ese momento. El estilo no es otro que el llamado de la Policía Armada, aunque durante el primer año de su dirección coexistieran los dos estilos, algo habitual en las bandas que acompañaban a los pasos de cristo de aquella época. Gracias a esta nueva dirección contamos con el asesoramiento musical de antiguos componentes de la desaparecida banda de la Policía Armada como son D. Manuel Arellar, y los desaparecidos y tan añorados D. Francisco Domínguez Gaona y D. Manuel Pardo, los cuales además de facilitarnos el repertorio musical de la Policía Armada, se implican directamente con la banda y asisten a numerosísimos ensayos, participando en el montaje de las marchas y las matizaciones posteriores, aunque una vez montadas cada uno le daba su sello.

D. Francisco Flores y D. Miguel Barco son los encargados de preparar a la banda, para asumir los siguientes retos, que no son otros que los de consolidarla en nuestra Madrugá e intentar acompañar a otras hermandades en nuestra Semana Mayor, siendo la hermandad de La Paz la primera en contar con nuestros servicios en la Semana Santa de 1.982, repitiendo compromiso en años sucesivos. A partir de aquí, comenzamos a contar para otras hermandades de Sevilla, aunque el sitio designado en la procesión en aquel tiempo era la Cruz de Guía, cometido que se cumplió año tras año sin desfallecer en ningún momento, y confiando en todas las enseñanzas que recibíamos de nuestros directores, sabíamos que llegaría la oportunidad de acompañar a mas cofradías en Sevilla, como así sucedió.

A D. Francisco, le debemos el cambio estético de la banda en estos primeros años de andadura, marcando y empezando a fraguar una personalidad identificadora, ya no sólo musical, sino también en su uniformidad, y a D. Miguel Barco Ruiz, el amor a la música y a las cosas bien hechas, no importando el tiempo que hubiera que echar y con el mayor grado de exigencia. Ellos nos marcaron el camino a seguir y podemos decir que son el verdaderos “alma mater” de la banda, y aunque todo aportamos nuestro granito de arena, ellos supieron encausar a esa juventud musicalmente incipiente, con la impaciencia típica de la edad, y aún con esas dificultades y con tantos retos por conseguir, uno a uno se consiguieron.

Una vez asentados en el panorama musical y consolidada nuestra posición, nos planteamos el hacer la primera grabación, y gracias al apoyo de la Hdad, y de la casa discográfica, Semana Santa en Andalucía vio la luz en la cuaresma de 1.987, nuestro primer trabajo discográfico, al que luego siguieron hasta un total de 8 trabajos, los cuales de no haber sido elaborados y trabajados con el cariño que se realizó ese primer disco, os aseguro que no hubiesen tenido la calidad que atesoran cada uno de ellos. Aún recordamos las palabras de nuestros directores cuando nos decían, niños que esto es para toda la vida, y que verdad mas grande, algunos de los compañeros que hoy ya no son componentes activos de la banda, conservan ese disco como el recuerdo imperdurable, sentimental y como la herencia musical que transmitiremos a nuestros hijos o a nuestros nietos, siendo como bien aseveraban nuestros directores, “para siempre”.

Fue a la conclusión del Corpus Cristi de 1.987 cuando D. Francisco Flores Jaime y D. Miguel Barco Ruiz deciden dejar la dirección activa de la banda, que no de corazón, ya que ellos serán siempre los directores de esta su banda. La persona escogida para continuar el proyecto iniciado con el cambio estético y musical de la banda, es D. José Julio Vera Cuder, componente y miembro fundador, el cual, acepta el reto de consolidarla y asume el compromiso de incorporarla a nuevas hermandades de Sevilla, lo que sucede con la contratación para acompañar al Stmo. Cristo de la Conversión del Buen Ladrón, para la Semana Santa de 1.988 y en sucesivos años, con la contratación de la banda por parte de las hermandades de La Sagrada Lanzada, y Dolores del Cerro continuando con las cruces de guía de la hermandad de Las Aguas y de La Trinidad, hasta su incorporación en el paso del Stmo Cristo de las Cinco Llagas.

En este periodo se graban dos nuevos discos con la firma sevillana Pasarela, en 1.987 uno de marchas clásicas que incluía también marchas desconocidas de la banda de la Policía Armada y en 1.988 otro, con temas compuestos expresamente para la banda por compañeros de la misma o por compositores tan reconocidos como D. Manuel Garrido componente de la banda Municipal de Sevilla. Todas las grabaciones se efectuaron el los estudios de Alta Frecuencia, y exceptuando el segundo que el técnico de sonido fue D. Miguel A. de la Cueva, en el resto de grabaciones, siempre hemos contado con la inestimable ayuda de D. José Torrano, técnico de sonido y amigo incondicional de la banda.

En estas grabaciones se pueden escuchar el giro musical que va tomando la banda en composiciones tan arriesgadas en su día que sin embargo hoy son patrimonio de la música cofrade sevillana, marchas como Silencio Blanco o Getsemaní o Conversión del Buen Ladrón, que en la actualidad siguen conformando el repertorio musical de la banda.

El asentamiento de la banda en la ciudad de Sevilla, se hacia notar tanto en el aspecto musical como en el de participación con cabalgatas solidarias y de ayuda al necesitado. También en el aspecto estético inicio el cambio, al crear una nueva forma de concebir uniformes para bandas, con la creación de su nuevo uniforme, inspirado en el de marina de gala, fino y elegante y que en 1.991 causó tan grata impresión en la ciudad de Sevilla, podemos decir que hubo un antes y un después en la uniformidad de las bandas propiciados por este uniforme de la banda del Stmo Cristo de Las Tres Caídas. Nos alegramos de que tantísimas bandas se inspiraran en la gorra de plato blanca que utilizamos en nuestra vestimenta o en las hombreras de flecos no vistas hasta entonces o en todos los complementos tan acertados que incluimos, nos alegramos de ver que tanta gente viese en esta banda el referente a seguir en la música cofrade y la uniformidad para bandas. También quisiéramos que fuésemos el referente humilde y desinteresado de la ayuda al prójimo y que ya que la música es el único idioma universal que existe, este dialecto nuestro, la música cofrade, sirva para unir y fomentar la caridad cristiana y la fe que a todos nos mueve.

Continuara...


(By trescaidasdetriana.com)

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